| UNO | DOS |
| TRES | CUATRO |
ELIMINATORIA DE SEGUNDO Y CUARTOS
| UNO | DOS |
| TRES | CUATRO |
| CINCO | SEIS |
| SIETE | OCHO |
ELIMINATORIA DE CUARTOS CLASIFICADOS
| UNO | DOS |
| TRES | CUATRO |
PLAY OFF DE PERMANENCIA EN SEGUNDA B
| UNO | DOS |
| TRES | CUATRO |
La espondilitis anquilosante, que afecta a 200.000 personas en España, inicia sus síntomas entre los 25 y 30 años
M. J. García MURCIA
La espondilitis anquilosante es una enfermedad reumática inflamatoria que afecta principalmente a las articulaciones de la columna vertebral y de forma prácticamente constante y característica en las articulaciones sacro-ilíacas.
Es la enfermedad más común de un grupo de patologías conocidas como espondiloartritis, un conjunto de dolencias reumáticas crónicas muy incapacitantes, de larga evolución y naturaleza inflamatoria que afectan tanto a la columna vertebral como a otras articulaciones periféricas.
Las causas que la originan se desconocen No se considera una enfermedad hereditaria, si bien es frecuente la agregación familiar. El 90% de las personas que padecen la enfermedad son portadores del antígeno HLA-B27, que se transmite por herencia y que está localizado en el cromosoma 6. Sin embargo, el 8% de la población es portador de este marcador genético, y sólo entre el 1 o el 2% de ellos padece esta clase de enfermedad. Por tanto, hacen falta otros factores, aún por determinar, para que se desarrolle la enfermedad.
Los síntomas más comunes son:
-Dolor lumbar: suele ser el síntoma inicial de la enfermedad. Puede irradiarse a la zona glútea, con sensación de rigidez, siendo más intenso el dolor en la madrugada y obligando con frecuencia al enfermo a levantarse de la cama y andar para que disminuya.
-Inflamación de una o varias articulaciones de los miembros inferiores (rodillas o tobillos e incluso en la zona de fijación de ligamentos y tendones).
-Pérdida de movilidad: se registra una disminución de la movilidad de la zona afectada de la columna vertebral. La pérdida de elasticidad del tórax puede afectar a la función respiratoria.
-Inflamación del globo ocular: con cierta frecuencia, estos pacientes pueden presentar episodios repetidos de inflamación del globo ocular, que se manifiesta con dolor y alteración de la visión.
Además, entre el 11 y el 25% de los pacientes desarrolla una Enfermedad Inflamatoria Intestinal, concretamente Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa y del 16 al 20% de los pacientes desarrolla psoriasis.
Los tratamientos tienen como objetivo reducir la inflamación, evitar la destrucción o daño articular y preservar el movimiento.
-Medidas de educación y rehabilitación: el paciente debe comprender y aceptar sus limitaciones para conseguir una buena evolución y mantener una vida independiente.
Debe realizar los ejercicios de rehabilitación que le indiquen, así como seguir fielmente su tratamiento. El ejercicio físico es fundamental para mejorar la función respiratoria y fortalecer los músculos de la espalda.
Tratamientos
Los tratamientos clásicos a base de antiinflamatorios e incluso corticoides están dejando paso a las terapias biológicas. Estas terapias, basadas en moléculas de origen biológico y dirigidas de forma específica contra los mecanismos que producen la enfermedad, representan una importante contribución para los pacientes ya que la tasa de respuesta a las mismas es muy alta.
Los tratamientos biológicos, basados en proteínas dirigidas de forma específica contra los mecanismos que producen la enfermedad- representan una importante contribución para los pacientes. Etanercept por ejemplo es un fármaco que neutraliza el TNF (factor de necrosis tumoral), que tiene un papel muy importante en la espondilitis anquilosante, al tratarse de una proteína que mantiene el proceso inflamatorio. El tratamiento quirúrgico -prótesis- se limita a las ocasiones en que las articulaciones están muy dañadas y han perdido su movilidad. La más corriente es la cirugía de cadera. A diferencia de lo que sucedía hace décadas, en la actualidad una persona a la que se le diagnostica espondilitis anquilosante no debe temer las secuelas más graves de la enfermedad, que pueden llegar a postrarle en una silla de ruedas. Para ello, las claves son el diagnóstico precoz y comenzar el abordaje terapéutico lo antes posible.
Es en la juventud cuando aparecen los primeros síntomas, entre los 26 y los 30 años, es uno de los factores que dificulta el diagnóstico, pues son los propios pacientes quienes tienden a quitar importancia a los dolores de espalda, atribuyéndolos a otras causas y demorando la visita al especialista.
Uno de los retos planteado por los especialistas es el diagnóstico precoz. Con este propósito se ha puesto en marcha en España el Programa ESPeranza, un proyecto que va a ser liderado desde la Fundación para la investigación de la Sociedad Española de Reumatología (SER) a iniciativa de algunos de sus socios y con apoyo de la industria farmacéutica y que pretende reducir a un máximo de dos años el tiempo de diagnóstico y al que ya se han sumado 28 hospitales de referencia de todo el país.
Esta iniciativa es muy importante porque se sabe que con una derivación precoz desde Atención Primaria a Reumatología y con un tratamiento temprano se pueden evitar las lesiones irreversibles y conseguir una evolución más favorable, es decir, mejora la enfermedad y la calidad de vida.[...]
Lorem Ipsum is simply dummy text of the printing and typesetting industry. Lorem Ipsum has been the industry's standard dummy text ever since the 1500s, when an unknown printer took a galley of type and scrambled it to make a type specimen book. [...]